Acércate.

Recuerda que el problema con la locura es que ya no es vista como una virtud.


Bienvenidos

julio 09, 2013

Un poco más

Imperfectos, eso somos los seres humanos, esa es la razón por la que estamos juntos, para poder aprender de nosotros mismos y ayudarnos a ser perfectos. 

Los seres humanos somos demasiado complejos, que de un grano de sal queremos que nazca el mar.

Humanos, estos seres egoístas y celosos. Se enamoran y se olvidan. Se odian y se despiden. Se matan y se duermen juntos. 

Los seres humanos nunca aprenderemos el valor de la honestidad. Tuvimos que llegar a herirnos  para bloquearnos el corazón, bloquearnos el recuerdo, la memoria y olvidar pronunciar el nombre de aquel que nos dio la vida. 

No somos perfectos, por eso es que debemos amarnos un poco más.



abril 24, 2013

Verdad.


La verdad es la única sustancia que no se puede esconder, transformar, no es compatible con ningún elemento. No se debe mezclar. Esta echa de un material indestructible, casi no terrestre.

La verdad tiene sólo posee una cara, ya lo demás son excusas para intentar disfrazarla. Conocerla nos puede traer grandes beneficios así como desgracias pero siempre llevará a la paz.

La verdad tiene ese sabor a tranquilidad que nunca cambia, es eterno. Una vez conocida lo demás es poca cosa. Vale demasiado en todos los casos. Si pudiera canjearse en el banco, tal vez en México no padeceríamos hambre.

Es sencilla y tiene vida. La verdad da la capacidad de poder ser libre, escapar, saborear sabiduría aunque no sea académica. Automáticamente nos apodera el valor. Conocer la verdad en cualquier circunstancia puede ser la cura para las enfermedades anímicas y del amor.

Esta verdad no consiste en decirla, si no en encontrarla, en cualquier parte esta, es sólo cuestión de buscar y saber encontrarla porque uno se puede confundir.

La verdad siempre estará ahí para todo aquel que quiera encontrar un poco de paz mental.


marzo 06, 2013

Cada uno con su vida.

Cuando todo este como este y vaya como vaya... este siempre será el paraíso, eso dicen los que escriben, cuentan los que leen, sueñan los que hablan. Se llama escape, aunque suene un tanto cobarde. Es la balsa del náufrago, el escondite del ladrón, la casa del amante, el orden en la mente, las armas de una revolución.


febrero 17, 2013

A un año.


He guardado ese día en un cuadro para verlo una y otra vez.

Fue como cualquier otro día, así tan común que la tranquilidad en una ciudad tan caótica se vio natural, hasta cómplice. Qué complejo fue todo en mi mente ese día. Y estabas ahí, inmóvil, sonriendo.
Tu cabello acomodaste y tus manos debieron temblar como lo hacía mi corazón. Un pantalón de mezclilla, playera gris o café, ¿una chamarra negra? La verdad no recuerdo la ropa, sólo tu cara que no quise mirar. Ya sabía que iba enamorarme de ti, por causa y efecto, por ley de polaridad, por que como es arriba es abajo, porque como venimos nos vamos. Todos los principios del Hermetismo se hicieron presentes esa tarde. Tú aún no lo sabes.
Todo se pinto en sepia como una novela grafica... es por eso que nosotros vivimos en una. "Nuestro libro sentimental".
Las horas pasaron poco a poco entre una plática superficial de dos extraños que ya se conocían y se vuelven a conocer. Salimos del cine. El frío, la humedad, el clima estaba conjugando bien, despacio. La tarde comenzaba a brillar por las luces y tú intentaste besarme.
Pude escapar, huir, correr lejos de ti y luego arrepentirme de lo que hice… el atardecer no me dejo.
Me quedé, trate de no contemplarte, sabía que me gustabas, sabía que no debía estar ahí.  Y tus manos grandes sobre tus piernas. Hablamos de nada, de nada en realidad, porque no recuerdo nada, solo la imagen, la escena, tu voz. La resonancia del clima.
No hubo música, más bien mucho silencio y destino. Te ame.
Hace mucho tiempo me dijeron que te conocería. Debí huir, pero no me arrepiento hasta donde hemos llegado. Pude irme y decirte no. Sin embargo, aquí estamos, llenos de cosas hermosas, llenos de esto, del otro. De que no nos dejamos, de que nos amamos.
Y ahora seguimos aquí, después de un año, donde sigue el engrane… suena, se mueve.
Ese día se va a quedar para siempre en mi memoria. Nunca jamás, ni con todo el dinero y malicia me arrancarán ese día. De ese viernes frente a un hermoso atardecer de febrero.


enero 14, 2013

Pensar.


Siempre me dijeron: no pienses tanto. Y lo hice: dejé de pensar en mis amigos, en las cosas que hacía, las cosas que quería. La frustración y el desasosiego desaparecieron en gran medida, y aunque el tiempo muerto se volvió productivo, surgieron nuevos traumas. Y aunque menos estresantes, igualmente me desubican algunas cosas de la escuela. Ya no siento ser quien era, siento que no conozco a quienes creo que son. ¿Qué hago? ¿Qué estoy haciendo? ¿Hacia dónde voy? y ¿Porqué voy? Son preguntas que se volvieron más insistentes en mi cerebro, me han hecho sentir tantas cosas buenas y malas, que me siento Alicia esperando a que la encuentren. Sentada en la piedra esperando por ser encontrada, sintiendo la burlona sonrisa del gato a sus espaldas. Espero algo sin saber que es, teniendo la fe de que lo sabré en cuanto lo vea.

Llegar a este lugar y comenzar a escribir provoca una sensación de coladera absorbiendo tus problemas, Es una catarsis, lo sé. Te detienes un momento a mirar un poco, hay una imagen extraña de ti. Me duele mi estomago, quizás los nervios que me provoca reencontrarme con una sola persona en el mundo ya hicieron efecto, Comienzo a sentir celos. Siento un bochorno de sensaciones asfixiantes, una marea de pesado lodo que te absorbe como arenas movedizas... Siento la necesidad de aferrarme a algo para no caerme y siento el miedo que provoca hacerlo. Quiero llorar del miedo, quiero escapar a algún lugar como mi cama y cubrirme con las cobijas como cuando era pequeña. Y quiero... que no se preocupen, estaré bien. Al final uno tiene que estarlo.